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La Junta autoriza el uso de biomasa para la fábrica de la antigua Rottneros.


La autorización de la Junta de Castilla y León a Biomasa Miranda para cambiar el combustible en la planta de generación eléctrica sobre los antiguos terrenos de Rottneros es el primer paso para que esta empresa comience a producir energía con restos forestales.

La modificación proyectada supone la sustitución como combustible de las lejías negras utilizadas  antes por restos de podas forestales y cultivos energéticos. Este cambio conlleva una mejora ambiental, tanto desde el punto de vista de emisiones contaminantes a la atmósfera, como de generación de residuos disminuyendo su cantidad y peligrosidad.

La autorización administrativa anterior permitía a Rottneros fabricar pasta de papel y la producción de energía eléctrica en régimen especial.

Una Orden de 29 de septiembre de 2011 de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente permitió el cambio de titularidad de la autorización ambiental concedida a Rottneros en su día, para la de producción de energía eléctrica en régimen especial en las instalaciones situadas en al carretera de Logroño y pasa ahora a favor de la empresa Biomasa Miranda I.

Al mismo tiempo, y dado que Rottneros ya cerró, se elimina la concesión de fabricación de pasta de papel. La superficie total de la parcela de la antigua papelera es de 225.800 metros cuadrados y la construida ahora de 47.418 metros cuadrados

El combustible se entregará en forma de residuo forestal que pasará por un almacenamiento y se recibirá en la planta suelto, sin triturar, más cortezas, troncos, balas cilíndricas de residuos forestales y biomasa astillada o triturada.

La caldera es de evaporación por radiación y el consumo de agua estimado mediante captación del río Ebro es de 1.164.515 metros cúbicos al año; el consumo de energía eléctrica, de 26.502 megawatios al año y el de gas natural, 8.179.955 metros cúbicos al año.

Además de la caldera de biomasa, con todos sus accesorios, la planta requerirá un sistema de filtrado de los gases de escape de la caldera; una chimenea principal; un turbogenerador de vapor de 30 megawatios de potencia; un sistema de refrigeración; un motogenerador de cuatro megawatios alimentado con gas natural para producción de electricidad y para consumo de la planta; más un secadero de biomasa.

Trabajadores

El volumen de trabajo que generará esta actividad no es ni mucho menos comparable con el que tenía Rottneros hace apenas unos años. Aún así, los trabajadores de la antigua papelera confiaban, cuando echó a andar este proyecto en que algunos de ellos podrían recolocarse en la planta de biomasa. Y la posibilidad existe. Es cierto que no está cuantificado el número de trabajadores que serían necesarios para la producción, pero los obreros de la papelera que no han encontrado empleo confían en que se les pueda recolocar.

En este sentido, el que fuera presidente del Comité de Empresa de Rottneros, Francisco González, hablaba a finales del pasado año de esa «confianza».

Explicaba entonces que en su momento insistieron «muchísimo en ese punto, ya que creíamos, y seguimos creyendo, que el cierre fue ilegal». Así, la Administración Concursal y la propia empresa incluyeron «una cláusula» para que los trabajadores de la antigua papelera tuvieran prioridad a ser empleados en cualquier actividad industrial que se generase con posterioridad en esos terrenos, ubicados en la carretera de Logroño.

Fuente: http://www.elcorreodeburgos.com/


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